Te pones a escuchar música y sientes como tus oídos
se perturban, tu imaginación sale a flote y tus manos desvisten poco a poco
cada paso de la letra. Te vuelves loco y mueves tus cabeza pensando en el
mejor concierto que jamás oíste. Una sonrisa aparece en tu cara. Crees ser el dios del mundo mientras tocas esa
guitarra que suena en el aire acompañado de tu voz prodigiosa que imita al
verdadero dios que la canta. Subes, bajas, creas tensión entre tus cuerdas
vocales y tu imaginación empezó a echar humo pues te subiste a la cama a cantar
hacia tu público, una mesa con papeles y
nos papeles sin nada. Lo vives. Poco a poco te aceleras, llega el final… terminó y tú con
una pose de figura de acción.
sábado, 24 de marzo de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
Tengo
ganas de mirarte, de rozarte, de cogerte y apretarte. Tengo ganas de sentirte,
de respirarte y de besarte. Ganas de rozar tu boca, de morderte el labio y de sentir
tu aliento. Ganas de tocarte lentamente, de percibirte, de usar todos los
sentidos contigo, de no apartarte de mi boca, de que me sientas dentro de ti
como si me hubiese sumergido dentro de tu cuerpo. Tengo ganas de que sonrías
como un niño al apartarme el cabello del cuello, ganas de esa mirada directa,
esa sonrisa tonta, ese pique con cualquier bobada y el abrazo que resume todo
esto. Ganas de que me beses como loco, como si no quedase tiempo, como si el
mundo se acabase si dejaras de hacerlo. Ganas de electrocutarme con tu cuerpo,
que seamos el rayo de una tormenta, de sentir la mayor electricidad cuando me
tocas, de quemarme al juntar nuestros cuerpos, de arder. Tengo ganas de no
acabar sino continuar, hasta que a ninguno de los dos nos queden motivos para
vernos.
martes, 20 de marzo de 2012
"Te lo digo porque es verdad Elena la vida hay que vivirla".
Que gusto volver a sentir
tantas cosas que añoraba y creía que no iban a volver jamás. Pensé que esos
sentimientos nunca se igualarían o incluso superarían. Soy de las que piensa
que los momentos son inigualables pero los sentimientos hacia una persona, a
parte de ser igualables, son muy variables. Es perfecto cuando un simple
sentimiento pasa a ser una pasión y más perfecto es aun cuando esa pasión es
compartida con la persona culpable de dicho sentimiento. Padecer esas pasiones
puede llevar a un extremo de locura tal que la felicidad, la alegría, la
ilusión, sean la base principal de ese momento. Cuando una persona sufre esa
locura y ese bienestar personal, no la molestes, déjala disfrutar de su momento
de máxima felicidad. Lo mejor que puedes hacer es intentar imitarla, o ayudarla
a mantener esos sentimientos que se han convertido en pasiones, ayúdala a que
sea feliz el máximo tiempo posible. Supongo que esto sólo pasa unas pocas veces
en la vida asíque yo, personalmente, he decidido disfrutarlo.
No sé por qué pero me siento
orgullosa de como me siento ahora mismo.
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