¿Cuántas veces has dicho
que querías estar solo cuando lo que necesitabas era que alguien se acercara a
darte un abrazo? ¿Cuántas veces has dicho que no tenías ganas de hablar
esperando que alguien te sacara una sonrisa con la mayor bobada? ¿Cuántas veces
has preferido reír para no llorar? ¿Cuántas veces has dicho que estabas bien
con la esperanza de que alguien se diera cuenta de que no lo estabas? ¿Cuántas
veces has preferido no hablar para no hacer daño a alguien? ¿Cuántas veces has
hecho como que no te importaba y en el fondo te estaba matando por dentro?
¿Cuántas veces has dicho ya me he olvidado de él, pero esperas encontrártelo nada más salir a la calle? ¿Cuántas veces tu orgullo ha hecho que no perdones a
alguien que no tenía la culpa? ¿Cuántas veces te has quedado sin hacer algo por
miedo a que alguien se ria de ti? ¿Cuántas veces has dicho “te quiero” sin
sentirlo? y, ¿cuántos “te quieros” te has callado por miedo al rechazo?
¿Cuántas veces has dicho te odio sin sentirlo de verdad? Y sobre todo, ¿cuántas
veces has dicho que no te pasaba nada cuando realmente sentías que te pasaban
mil cosas que no entendías ni tú?
lunes, 8 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Las personas suelen decir que vale muchísimo más una relación estable que una noche desenfrenada. Pero esto es simplemente la teoría; que se puede aplicar, tan solo, en situaciones controlables racionalmente. Pues bien, partamos de la base de que quienes apoyan esta teoría suelen ser vírgenes rencorosas, hijas pródigas de Disney Channel. Y la realidad es que igual que el cerebro no es el único músculo que piensa, el corazón tampoco es el único que siente, por eso, las personas necesitan de algo más que palabras bonitas. Realmente, hoy en día, pocos jóvenes aceptan esa teoría y la llevan a cabo. La gran mayoría vivimos afirmando que la vida es una sola, que tenemos que vivirla, que arrepentirse es un razonamiento erróneo y que todo lo que hagamos está aceptado si lo hacemos por "vivir la vida".

martes, 2 de octubre de 2012
Quiero una historia real, una bonita locura sin complicaciones,
sin preocupaciones, que comience como algo sencillo y que tú hagas que sea algo
imprescindible en mi día a día. Quiero levantarme por la mañana y encontrarme
un “buenos días princesa”. Quiero un tío que se lo sepa currar, que me
demuestre que vale la pena estar a su lado, confiar en él; que me consiga
enamorar porque sabe que merece la pena luchar por mí. Quiero tener la certeza
de que en mi vida tengo ese algo que me ayuda a continuar. Quiero que no te
canses nunca de mí, que me demuestres que confías en mí, que entre todas las
chicas me eliges a mí y, entonces, yo no tendré ninguna duda de que podré
confiar en ti. Necesito vivir nuestro secreto, disimular pero sabiendo que nos
tenemos el uno al otro y que siempre será así.
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