miércoles, 22 de mayo de 2013


Eres como esa canción que tanto me gusta, la que no puedo dejar de escuchar. Eres como el olor de mi perfume preferido, ese que siempre se queda pegado a mi ropa. Eres ese soplo de aire frío, ese que siempre agradeces en los días de calor. Eres como el tacto de la ropa limpia después de una buena ducha tras. Mejor que el dolor de estómago cuando no puedo dejar de reírme, mejor que levantarme tarde un domingo, mejor que el olor a pintura. Mejor que andar descalza, mejor que el lado frío de la cama en verano y esas dos mantas en invierno. Eres como esa primera sonrisa después de una lágrima. Como el sonido de la lluvia al caer por la noche mientras intento dormir. Como el grito de libertad que siempre me he callado pero que por fin hoy he conseguido decir. Mejor que ese cosquilleo, esa sensación que te hace cerrar los ojos, mejor que ese sobresaliente inesperado, mejor que el silencio cuando sobran las palabras. Eres ese cabo que siempre está suelto, ese impulso imposible de frenar, esa pregunta que no tiene respuesta, todo aquello a lo que no encuentras sentido ni necesidad de buscárselo.


sábado, 11 de mayo de 2013


Incluso en estos tiempos veloces como un Cadillac sin frenos, todos los días tienen un minuto en que cierro los ojos y disfruto echándote de menos.
Incluso en estos tiempos en los que soy feliz de otra manera, todos los días tienen ese instante en que me jugaría la primavera por tenerte delante.
Incluso en estos tiempos de volver a reír con los amigos, todos los días tienen ese rato en el que respirar es un ingrato deber para conmigo.
Incluso en estos tiempos triviales como un baile de disfraces, todos los días tienen unas horas para gritar al filo de la aurora, la falta que me haces.
Incluso en estos tiempos de aprender a vivir sin esperarte, todos los días tengo recaídas y aunque quiera olvidar no se me olvida que no puedo olvidarte.



lunes, 6 de mayo de 2013

Tú, yo, ¿nosotros?


¿Qué sabes tú de mí? ¿Cómo estas tan seguro de que sigo siendo la misma? ¿Qué sabes acerca de lo que realmente siento? ¿Y de lo que quiero? ¿Y acerca de todo lo que desborda mi cabeza? ¿Sabes tú si mis palabras concuerdan con mis sentimientos? ¿Cómo puedes identificar que no te estoy mintiendo, que no oculto esa parte más vulnerable de mí? ¿Por qué sigues ahí? ¿Por qué has vuelto después de tanto tiempo? ¿Qué efectos te provocan nuestros actos? ¿Qué sientes? ¿Qué piensas de mí ahora? ¿Eres capaz de definir la relación que existe entre nosotros? ¿Sabes lo que quieres? ¿Sé lo que quiero?